La libertad, la mujer y la lucha de
J.K. Rowling

J. K. Rowling’s Fight, Freedom and Women ’ s Rights


Carroll Rios de Rodríguez

Instituto Fe y Libertad

[email protected]

Resumen: Este ensayo analiza las contradicciones lógicas entre los supuestos del movimiento feminista y la agenda progresista woke de la Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), vista desde la experiencia y las declaraciones de la novelista escocesa J.K. Rowling. Su comprensión del ideal feminista la llevó a enfrentarse con el Gobierno de Escocia y con activistas DEI.

Palabras clave: libertad de expresión, J.K. Rowling, feminismo, transgénero, diversidad, equidad, inclusión, ley de odio.

Abstract: This essay analyzes the logical contradictions between the premises of the feminist movement and the Diversity, Equity and Inclusion (DEI) woke progressive agenda, as captured by the experience and statements issued by the Scottish novelist J.K. Rowling. Her understanding of the feminist ideal has led her to confront both the Scottish Government and DEI activists.

Keywords: freedom of expression, J.K. Rowling, feminism, transgender, diversity, equity, inclusion, hate crime law.

La novelista J. K. Rowling, mundialmente reconocida por su exitosa serie de novelas sobre las aventuras del joven mago Harry Potter, se enfrentó con el Gobierno de Escocia para defender la libertad de expresión y los derechos de la mujer. Su protesta revela que la agenda woke, la cual inspira las políticas públicas agrupadas bajo la frase Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), puede llevar a un gobierno a contradecirse y a abusar de su poder.

¿Quién es «woke»? ¿Qué es Diversidad, Equidad e Inclusión?

La palabra «woke» se utiliza en el lenguaje vernáculo para referirse al acto de despertar o estar despierto. Según la actual acepción del término, el sujeto despierta o toma conciencia de la injusticia social y emprende acciones para rectificar el mal percibido. Algunos señalan un primer uso de la frase por el activista jamaiquino Marcus Garvey, cuando exclamó «¡Despierta, Etiopía! ¡Despierta, África!», en 1923 (Murray, 2023).

Los promotores de la cultura «woke» se describen a sí mismos como herederos del movimiento en favor de los derechos civiles, sobre todo de las mujeres y la población de color. A finales de los años sesenta en Estados Unidos, se promulgó legislación para evitar la discriminación salarial y de empleo y para eliminar la práctica de la segregación racial. Ocurrieron procesos similares en otros países, como por ejemplo, Francia e Inglaterra.

Sin embargo, en muchas de sus formulaciones el movimiento «woke» parte del análisis de clases marxista, más que de las doctrinas religiosas o liberales que inspiraron a Martin Luther King y a otros abogados de los derechos civiles en los años sesenta y setenta. La nueva agenda visualiza a grupos sociales que clasifica como opresores u oprimidos y avanza la idea de que la opresión es sistémica o estructural; es decir, que los opresores son llevados a cometer injusticias incluso de forma inconsciente por las estructuras sociales en las cuales están inmersos.

Uno de los creadores de la teoría crítica de la raza es Derrick Bell, el primer profesor titular (con permanencia) en la Universidad de Harvard de raza negra, y autor de Faces at the Bottom of the Well: The Permanence of Racism (1992). Sus escritos se inspiran en la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt y en la teoría sobre el poder de Michel Foucault (Hernández, 2025). El filósofo francés Michel Foucault veía el poder como una fuerza ubicua y dispersa que rige las relaciones interpersonales y sociales. El poder está en el conocimiento, la sexualidad, la pedagogía y más. Sirve para oprimir. Es menester desmantelar las tradicionales fuentes de poder como la Iglesia, las monarquías y el patriarcado. Pero aún más: dado que aprehendemos la realidad a través del lenguaje, y que el lenguaje evolucionó en este entorno teñido por el poder, entonces no sabemos qué es real ni qué es bueno. De Foucault se deriva un afán por desmontar la cultura y la sociedad occidental para construir algo distinto (e indefinido) en su lugar (Jones, 2023). Explica Brown (2020) que la obra de Foucault politizó ciertas prácticas y conocimientos, pero que no hay que caer en la trampa de creer que, porque todo es poder (política), ya no sea posible trazar distinciones entre el ámbito gubernamental y otros aspectos de la vida en sociedad.

Los autores asociados con la Escuela de Frankfurt, a su vez, querían comprender la sociedad de forma integral e interdisciplinar. Buscaban promover una emancipación a través de una innovadora mezcla de filosofía y ciencia social. La psicología de Sigmund Freud, la sociología de Max Weber y la filosofía de Friedrich Nietzsche se amalgamaron con las teorías marxistas para explorar temas como las dimensiones psicológicas del autoritarismo. Algunos de los autores asociados con la primera generación de Frankfurt son Max Horkheimer, Theodor Adorno y Herbert Marcuse (Celikates & Flynn, 2023).

Partiendo de la teoría crítica de Frankfurt y de las ideas de Foucault, Derrick Bell dice que las personas de color en Estados Unidos son las víctimas en una lucha de clases. Están inmersos en una pugna dialéctica al estilo hegeliano. Además de pertenecer a una clase social inferior, estas personas son discriminadas por el color de su piel, por lo que no es posible mantener el discurso tradicional marxista centrado en las clases únicamente. Bell y sus seguidores sostienen que el racismo latente en Estados Unidos es permanente e irreformable, y que todas las instituciones en la sociedad, incluyendo la legislación, son herramientas para la opresión racial: «La democracia liberal y el racismo en los Estados Unidos se refuerzan histórica, y hasta inherentemente; la sociedad americana como la conocemos existe solo por sus fundamentos en la esclavitud basada en la raza, y prospera solo porque la discriminación racial continúa.»1 (Bell, 1992, p. 10). Las personas negras deben rechazar las leyes y directrices contrarias a su interés, y tienen que sublevarse para contribuir al descalabro de las estructuras injustas. Bell también ha escrito que el cambio social ansiado solamente es posible cuando suficientes personas blancas se dan cuenta de que son opresoras, o que es de su interés terminar la segregación (Hoag, 2020).

La teoría crítica de la raza va más lejos: «sostiene que porque el racismo está tan profundamente enraizado en el carácter americano, los ideales del liberalismo clásico tales como la igualdad, la libertad, la meritocracia y la justicia son esencialmente nada más que palabras vacías que fracasan en oponerse adecuadamente a las inequidades estructurales que dominan la sociedad americana» (Hernández, 2025). Son necesarias, para compensar por el prejuicio racial, las políticas que otorgan trato preferencial a los negros.

Las personas de edad, las personas con discapacidad, los homosexuales y las personas transgénero son algunos de los grupos que también son vistos como oprimidos. Esta literatura acuña la palabra «interseccionalidad», un término atribuido a Kimberlé Crenshaw, quien fundó el Foro para las Políticas Afroamericanas e impartió clases en Columbia University y UCLA. Ella se refirió por primera vez a la interseccionalidad en su artículo académico «Demarginalizing the Intersection of Race and Sex: A Black Feminist Critique of Antidiscrimination Doctrine, Feminist Theory and Antiracist Policy». Crenshaw dice que «la interseccionalidad es un lente a través del cual puedes ver de dónde viene el poder y choca, dónde se enclava e intersecta. No es simplemente que hay un problema de raza aquí, un problema de género aquí, o un problema de clase o de LGBTQ allá. Muchas veces ese esquema borra lo que ocurre a las personas que son sujetas a todas estas cosas2.» (Crenshaw, 2017). A partir de esta reflexión, se hacen comparaciones entre víctimas, siendo las peor posicionadas aquellas personas que tienen múltiples motivos para ser discriminadas.

El Gobierno de Escocia, por ejemplo, define oficialmente la interseccionalidad como «una metáfora para entender las formas en las que múltiples tipos de desigualdad o desventajas a veces se complementan y crean obstáculos que suelen no comprenderse» (2022). El Gobierno de Escocia presenta una rueda de la diversidad en la que aparecen todas las razones personales y sociales por las cuales una persona pudiera ser discriminada. Se promovió la creación de programas de educación, de contratación y otras medidas similares para mitigar el daño sufrido por las víctimas.

En los años ochenta, las empresas y entidades públicas empezaron a implantar prácticas de cuidado ambiental y de diversidad en la fuerza laboral en consonancia con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Con el tiempo, estos esfuerzos dieron lugar a medidas tendientes a hacer aún más diversos los equipos de trabajo, para incluir a quienes previamente fueron marginados o discriminados, y a dar un trato preferente a personas consideradas como víctimas de discriminación. Peiper (2022) cita el ejemplo de la empresa Starbucks, la cual desde 1988 ofrece cobertura de servicios de salud a sus empleados y a sus convivientes del mismo sexo. En 1996, esta empresa constituyó la Starbucks Pride Partner Network, una red que incluye a miles de socios.

Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) es un movimiento que se construye sobre la base de la RSE. En realidad, expande su área de influencia. En aras de la diversidad, los empleadores se proponen contratar a personas representantes de los distintos grupos discriminados y ayudar a sus empleados a crear ambientes de trabajo funcionales a pesar de las diferencias. La equidad se vive cuando la organización provee recursos para apoyar a las personas con base en sus necesidades, en lugar de implantar políticas uniformes. Los lugares de trabajo luchan por la inclusión mediante la «afirmación, celebración y apreciación de distintos enfoques, estilos, perspectivas y experiencias» (American Psychological Association, 2024).

La difusión de la cultura «woke» creó expectativas de que en todos los ambientes sociales se implantarían políticas de DEI: en las escuelas públicas y privadas, las universidades, las cárceles, las burocracias estatales, el Congreso, los hospitales y los comercios, entre otros. Las políticas de admisión en centros de estudio, los códigos de contratación, la administración de recursos humanos y los manuales de lenguaje apropiado se modificaron para tomar en cuenta la diversidad, equidad e inclusión. Las entidades crearon espacios seguros y brindaron consejería psicológica. Los legisladores empezaron a reformar los códigos de trabajo y a implantar leyes para cumplir con la agenda «woke».

El delito de odio en Escocia

El Gobierno de Escocia no se quedó atrás y legisló para castigar la discriminación. J.K. Rowling, residente de Escocia desde 1990, expresó públicamente su desacuerdo con la Ley de Delitos de Odio y el Orden Público (Hate Crime and Public Order Act), que entró en vigencia el 1 de abril de 2024. La disposición fue aprobada por el parlamento el 11 de marzo de 2021 y refrendada por la Corona el 23 de abril del mismo año. Su propósito es sancionar el prejuicio y la ofensa que instiga al «odio contra un grupo de personas» (2021). Esta misma ley abolió la ofensa de la blasfemia por considerar que es una normativa anticuada y poco apropiada, de modo que ya no es ilegal hablar de forma sacrílega sobre Dios.

El Gobierno de Escocia detalla la disposición en la publicación electrónica Hate Crime and Public Order (Scotland) Act. Factsheet (2024). La ley establece que las personas que poseen prejuicios y actúan con base en ellos cometen crímenes de odio. Predatan a este decreto otras legislaciones del Reino Unido que codifican las ofensas que se pueden cometer contra las personas por motivo de la discapacidad, raza, religión, orientación sexual o identidad transgénero, pero esta iniciativa agrega el factor de edad. También codifica la ofensa de «instigar» al odio, y con ello incluye los comportamientos o las expresiones que, a juicio de las autoridades, son abusivas o invitan a abusos.

Las autoridades consideraron que la ley era necesaria porque existen personas que sufren graves secuelas por las burlas o agresiones que reciben de otros; algunos incluso temen por sus vidas. Explican las autoridades que la policía registró 6,227 crímenes de odio entre 2021 y 2022.

Concretamente, esta ley permite al gobierno investigar las denuncias interpuestas por la víctima o por terceros y castigar al culpable. La ley está redactada de tal forma que la persona ofendida puede poseer, o aparentar poseer, las características listadas (Rowling, 2024).

La autora Rowling publicó este texto en la red social X en reacción a la ley. Ella volvió a publicar este comentario en una entrada de blog de 2024:

Al aprobar la Ley de Delitos de Odio de Escocia, los legisladores escoceses parecen haber otorgado más valor a los sentimientos de los hombres que interpretan su idea de feminidad, por muy misógina u oportunista que sea, que a los derechos y libertades de las mujeres y niñas reales. La nueva legislación está completamente abierta al abuso por parte de activistas que desean silenciar a quienes hablamos sobre los peligros de eliminar los espacios exclusivos para mujeres y niñas, el sinsentido de los datos sobre delitos si los actos violentos y agresiones sexuales cometidos por hombres se registran como crímenes femeninos, la grotesca injusticia de permitir que hombres compitan en deportes femeninos, la desigualdad de que empleos, honores y oportunidades destinados a mujeres sean tomados por hombres que se identifican como trans, y la realidad e inmutabilidad del sexo biológico

Desde hace varios años, las mujeres escocesas han sido presionadas por su gobierno y por miembros de la policía para negar la evidencia de sus propios ojos y oídos, repudiar hechos biológicos y abrazar un concepto de género neorreligioso que es indemostrable e imposible de comprobar. La redefinición de «mujer» para incluir a todo hombre que se declare como tal ya ha tenido consecuencias graves para los derechos y la seguridad de mujeres y niñas en Escocia, con el mayor impacto, como siempre, sobre las más vulnerables, incluidas las mujeres encarceladas y las supervivientes de violación.

Es imposible describir o abordar con precisión la realidad de la violencia y la violencia sexual cometida contra mujeres y niñas, o enfrentar el ataque actual contra los derechos de mujeres y niñas, a menos que se nos permita llamar a un hombre, hombre. La libertad de expresión y de creencia llega a su fin en Escocia si la descripción precisa del sexo biológico se considera un delito.3

Sus comentarios generaron controversia. La ministra de Víctimas y Seguridad Comunitaria, Siobhian Brown, dijo que la novelista podría ser investigada por usar los pronombres equivocados al referirse a una persona transgénero (Harrison, 2024). J.K. Rowling retó a la policía para que la arrestara: «Estoy fuera del país, pero si lo que he escrito aquí califica como una ofensa bajo los términos de la nueva ley, estaré dispuesta a ser arrestada cuando regrese a la cuna de la Ilustración escocesa». La policía confirmó que la nueva legislación no sería aplicada a Rowling (Lloyd, 2024).

Los casos detonadores

La preocupación de J.K. Rowling por las políticas públicas relacionadas con Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) datos de varios años antes de la aprobación de la ley de odio.

Un caso que llamó la atención de los ciudadanos de Escocia involucra a Adam Binnie Bryson, nacido en 1991. Bryson fue arrestado en 2019 por cometer dos violaciones a mujeres, una en 2016 y otra en 2019. Además, su exesposa, con quien contrajo matrimonio en 2016, afirmó haber sido violada y acuchillada por él. Justo antes de recibir su condena, Adam Bryson anunció en 2021 que de ahora en adelante se identificaría como mujer, y cambió su nombre a Isla. Tanto su madre como su exesposa dijeron que Adam no había manifestado el deseo de ser mujer antes, y que su transición era una maniobra para obtener una pena menor. No obstante, Bryson fue remitido a una cárcel de mujeres, Cornton Vale, en 2022. Las autoridades basaron su decisión en un reglamento del 2014 según el cual un reo debe ser ubicado en la cárcel que corresponde a su nuevo género (PA Media, 2023a; PA Media, 2023b). La decisión de enviar a un violador de mujeres a una prisión femenina generó tanto rechazo popular que, poco después, Bryson fue enviado a la cárcel de hombres HMP Edinburgh.

Incluso la activista por los derechos trans de la organización Scottish Trans, Vic Valentine, opinó que «es nuestra postura que cualquiera que ha cometido crímenes sexuales violentos, y que representa un peligro para las mujeres, no debería guardar prisión con mujeres en cárceles femeninas. Para que funcione este enfoque, es esencial que la seguridad de todos sea considerada. En los casos en los que la evaluación de riesgo no encuentra una razón genuina para decidir lo contrario, una persona trans debería estar en la institución que corresponde a su identidad»4 (Valentine, 2023).

En diciembre de 2023, luego de la controversia por el caso de Isla Bryson, el Servicio de Prisiones Escocés (SPS, por sus siglas en inglés) modificó su política para evitar que las mujeres trans con un historial de violencia sean enviadas a prisiones de mujeres. A enero de 2023, había 23 reos trans en Escocia, de los cuales 19 eran mujeres trans (Hansford, 2024). La cifra subió posteriormente a 245 prisioneros mujeres trans; 151 de ellas han cometido por lo menos una ofensa sexual, según el Ministerio de Justicia (Saunders, 2024). De la población encarcelada, algunos se identifican con un género pero están registrados con otro, o bien ya lograron completar el trámite requerido por la ley y cuentan con un certificado de reconocimiento del género elegido.

En adición al caso de Bryson, se publicitó otro caso espeluznante. Andrew Miller, quien se hace llamar Amy George, secuestró a una niña de 11 años. La niña se subió al carro del violador porque él vestía como mujer y consideró que no constituía una amenaza. Miller, carnicero de profesión, la llevó a su casa y la violó. Una vez capturado, se declaró culpable de secuestro, acoso sexual y de poseer 242 imágenes indecentes de niños. Fue condenado a 20 años de prisión y fue enviado a una prisión masculina (Mitchell, 2023).

La primera frase del comunicado de Rowling claramente alude a situaciones como las que se suscitaron en los casos de Bryson y Miller: «los legisladores escoceses parecen haber otorgado más valor a los sentimientos de los hombres que interpretan su idea de feminidad, por muy misógina u oportunista que sea, que a los derechos y libertades de las mujeres y niñas reales». La autora insinúa que tanto Bryson como Miller juegan a ser mujer por motivos oportunistas. Ella no pone en duda que la disforia de género existe, o que algunas personas que transicionan de género son inofensivas. Le aflije que la legislación crea oportunidades para personas que son peligrosas y amenazantes. Cuando las autoridades otorgaron a Isla el trato correspondiente a una mujer, pusieron en riesgo la integridad física de las mujeres recluidas en la cárcel Cornton Vale.

El comentario de Rowling expresa preocupación por la seguridad de las mujeres biológicas que deben compartir espacios con mujeres trans, no solamente en prisión, sino también en cambiadores y servicios sanitarios. En estos ambientes íntimos, muchas mujeres biológicas se sienten incómodas por la presencia de personas transgénero. Su privacidad es vulnerada.

J.K. Rowling hila más fino. Su comentario hace notar que la evidencia empírica objetiva no sustenta un cambio legal de género. Nuestros sentidos nos informan que la persona ante nosotros es un hombre, porque sus características biológicas son visibles, pero él afirma que es mujer, y nos obliga a negar la realidad. Basta con que hombres biológicos como Andrew Miller digan que ellos se consideran a sí mismos mujeres, y exijan de los demás miembros de la sociedad aceptación y reconocimiento. El cambio de género es un trámite legal basado en una opinión subjetiva. No requiere de pruebas, documentación psicológica, ni un compás de espera. Cualquier mención del sexo biológico del sujeto en cuestión, o cualquier duda sobre la sinceridad de una transición, es automáticamente tachada como una actitud intolerante. El escepticismo es un acto criminal punido por ley. Por ello surgió el término «misgendering», o «malgenerizar» en español, para significar una ofensa cometida por quien llama a una persona trans por los pronombres que corresponden al sexo biológico. Se construye un andamiaje legal con consecuencias drásticas, como la privación de libertades a supuestos discriminadores, sobre unos cimientos escurridizos y ambiguos. Se borran los linderos de lo que es un delito, así como un norte sensato sobre la magnitud de la ofensa cometida. No es equiparable una malgenerización con un homicidio, un secuestro o un robo: los tres últimos actos pueden ser demostrados con una cuidadosa recabación de evidencias, y sus efectos en la vida de la víctima son constatables.

A Rowling también le preocupa el impacto en las estadísticas de criminalidad debido a la legalización del cambio de género. Las violaciones perpetradas por Miller y Bryson podrían contabilizarse como ofensas cometidas por mujeres, en caso de que su género asignado legalmente sea femenino. En la medida en que incremente el número de delincuentes transgénero que eligen ser mujeres, se creará una imagen distorsionada respecto de la violencia, agresividad o falta de sociabilidad del género femenino. Hace daño a la imagen pública de las mujeres, en general, que más crímenes sean atribuidos a este sexo. Transmite datos falsos.

«La práctica por las fuerzas policíacas y otras agencias de justicia criminal, de registrar a algunos hombres que figuran en sus libros como mujeres, socava la integridad de las estadísticas criminales en general, y los datos sobre las mujeres sospechosas, acusadas y delincuentes en particular. También es terrible para la comprensión pública del crimen y quién lo comete, así como para el desarrollo de políticas efectivas y bien fundadas para combatirlo», coincide Richard Garside, el director del Centro para el Estudio del Crimen y la Justicia, una ONG basada en Londres (Garside, 2024).

Las estadísticas tienen una función específica en la orientación del diseño de políticas públicas, y por tanto deben reflejar la realidad. Garside (2024) comparte números para respaldar su punto de vista: entre junio de 2014 y junio de 2023, se condenó a 3,228 sujetos por asesinato en Inglaterra y Gales. Un 88 % de los culpables fueron hombres mayores de 18 años, y 6 % hombres menores de 18 años. De estos asesinatos, únicamente 5.7 % fueron perpetrados por mujeres, la mayoría de ellas adultas. Es imposible saber si todas estas mujeres culpables son mujeres biológicas, o si algunas de ellas son transgénero. «Precisamente porque tan pocas mujeres acusadas son condenadas por homicidio, cualquier convicción masculina que se registra como femenina distorsiona dramáticamente la datos sobre asesinatos cometidos por mujeres», subraya Garside. Lo mismo ocurre con otras ofensas como violaciones y agresiones sexuales.

Rowling suma a las dos consideraciones anteriores un tercer efecto de las leyes de odio. Las mujeres biológicas sufren cuando las mujeres transgénero ocupan puestos en el mercado laboral antes reservados para ellas. Cuando una persona transgénero accede a un empleo, un puesto en el equipo deportivo, o gana la corona en un certamen de belleza, ese espacio es negado a una mujer biológica, sostiene Rowling. El activismo trans, que lucha por ganar espacios para mujeres trans en todos los ámbitos de la sociedad, entra en contradicción con el activismo feminista que ha promovido la igualdad de los sexos en cuestiones profesionales, culturales y deportivas, y por tanto perjudica a las mujeres biológicas.

Finalmente, Rowling menciona el daño a la libertad de expresión: «La libertad de expresión y de creencia llega a su fin en Escocia si la descripción precisa del sexo biológico se considera un delito»5, cierra el texto que Rowling subió a la red social X (2025). Bajo la nueva ley de odio, se trata como un acto de odio describir a una persona por su sexo biológico, y acarrea un castigo legal. La ley encierra la censura para quienes piensan, analizan o discuten temas asociados con el movimiento transgénero, puesto que ciertas reflexiones y expresiones ahora son prohibidas.

Finalmente, Rowling se percata de la dificultad de hacer valer una ley que castiga el odio y la «incitación» al odio. Se han presentado varios casos en los que se acusó o sentenció a personas que quizás no merecían el trato recibido, incluso desde antes de aprobar el decreto de 2024. Por ejemplo, el estudiante Liam Stacey recibió una sentencia de 56 días por publicar textos racistas en redes sociales, que no obstante no afectaban el orden público. Higson-Bliss (2024) acota que «distinguir entre la intención de provocar el odio y el lenguaje cuyo propósito es informar en lugar de ofender es increíblemente complejo, especialmente en línea, donde es casi imposible probar que el orden público está bajo amenaza. De hecho, el lenguaje cuya intención es informar está protegido bajo la Convención Europea de los Derechos Humanos, aun si puede ser concebido como racista».6

Rowling: ¿transfóbica?

En 2019, J.K. Rowling publicó en X: «Viste como lo desees. Hazte llamar como lo desees. Acuéstate con cualquier adulto que esté de acuerdo en tenerte. Vive tu mejor vida en paz y seguridad. ¿Pero por qué sacar a las mujeres de sus trabajos a la fuerza, por afirmar que el sexo es real?». Y en 2020 volvió al ataque al comentar una noticia sobre unos programas de asistencia a las personas menstruantes: «“Personas que menstruan”. Estoy segura que antes existía una palabra para esas personas. Alguien, ayúdeme…».7 Punto y seguido, pone tres palabras inventadas que se aproximan a la palabra mujer, o woman en inglés. Su intención era señalar que únicamente las mujeres biológicas menstruan. Junto con la frase, Rowling reposteó una noticia de una capacitación financiada por la Fundación Gates e impartida por personeros de Devex, una ONG y plataforma digital que promueve el desarrollo comunitario, para remediar las «fundamentales desigualdades de género» entre los más vulnerables y para remover los estigmas respecto de la salud y la higiene asociadas con la menstruación (Sommer, Kamowa et al., 2020).

Las críticas no se hicieron esperar luego de ambos comentarios. Entre las personas que atacaron a Rowling por sus opiniones llaman la atención las respuestas de los actores británicos que protagonizan la saga de Harry Potter. Daniel Radcliffe, quien encarna a Harry Potter, escribió que «Las mujeres trans son mujeres. Cualquier comentario que contradiga esto borra la identidad y dignidad de las personas transgénero» (Lenker, 2020). Emma Watson, quien desarrolla el papel de Hermione Granger, expresó que «Las personas trans son quienes dicen ser, y merecen vivir sus vidas sin que se les cuestione constantemente o se les diga que no son quienes dicen ser» (Lenker, 2020).

El 10 de junio, J.K. Rowling publicó una extensa explicación de su postura. Principia narrando que una especialista en impuestos llamada Maya Forstater fue despedida de su empleo por publicar comentarios transfóbicos en redes sociales. El juez que escuchó su caso determinó que la creencia de que el sexo es determinado biológicamente no es protegida por la ley. Rowling también revela que durante varios años ha recibido mensajes de rechazo e insultos por sus supuestas posturas transfóbicas. En parte, los ataques obedecían al gesto de Rowling de ponerse en comunicación con una joven feminista y lesbiana, Magdalen Berns, quien se había pronunciado públicamente en defensa de las lesbianas que se rehúsan a tener una relación amorosa con las mujeres trans. Entre los insultos recibidos en estas misivas, explica la autora, figuraba uno que la acusaba de matar a personas trans con su odio (Rowling, 2020).

No solamente recibió mensajes que destilaban animadversión, sino también otras cartas de personas «amables, empáticas e inteligentes, algunas de las cuales […] tratan la disforia de género y a las personas trans, que están muy preocupadas por la forma en que un concepto socio-político está influyendo en la política, en la práctica y la atención médica»8 (Rowling, 2020). Un clima de temor a expresarnos libremente no favorece a nadie, y menos a los mismos jóvenes trans, opina la novelista.

Al adentrarse en este tema polémico, Rowling se enteró de que existía una etiqueta que se utiliza para neutralizar a personas como ella: TERF, un acrónimo acuñado por los activistas trans para referirse a una feminista radical excluyente de las personas trans. La gran mayoría de mujeres etiquetadas como TERF nunca han sido feministas radicales. «Las acusaciones de TERF-ería han bastado para intimidar a muchas personas, instituciones y organizaciones que yo antes admiraba, que están acobardadas ante las estrategias del terreno de juego»9, prosigue Rowling.

Rowling dice que ella no se puede acobardar, y debe alzar su voz, por cinco motivos. Primero, ella ha invertido en proyectos sociales que buscan aliviar la pobreza y el malestar social de niños y mujeres en Escocia. Cita, por ejemplo, la importancia de aclarar el sexo biológico cuando se trata la enfermedad de esclerosis múltiple, la enfermedad que se llevó a su madre. Dicha enfermedad se manifiesta de formas distintas en hombres y mujeres. Ella financia la investigación científica para buscar curas a la esclerosis, y la agenda trans impacta negativamente en los avances de esta investigación. Su segunda razón es que, como maestra, ella instintivamente busca proteger la seguridad y la educación de los niños. En tercer lugar, lista la importancia de la libertad de expresión, pues como autora ha experimentado los efectos de la censura. En cuarto lugar, le preocupa que muchas jovencitas ahora consideran transicionar hacia el género masculino para luego, años más tarde, arrepentirse y revertir al sexo original, pero ya con sus cuerpos alterados e infértiles. En el Reino Unido, afirma, el aumento en el número de niñas que han sido referidas a tratamientos de transición creció en 4400 % en años recientes. Existe un efecto de contagio social que, a la larga, daña a muchas de estas niñas que no experimentan una disforia real. Los estudios científicos revelan que una gran mayoría de las jóvenes adolescentes ya no experimentarán disforia en su adultez, asevera Rowling.

«Vivimos en el período más misógino que yo he experimentado. En los años ochenta, yo imaginé que mis futuras hijas, si es que las iba a tener, habrían gozado de muchas mejores condiciones de las que yo jamás gocé, pero, debido a las reacciones contra el feminismo y la cultura de saturación pornográfica en redes, yo creo que las cosas han empeorado significativamente para las niñas. Nunca había visto a las mujeres denigradas y deshumanizadas al extremo que lo son ahora»10, puntualiza (Rowling, 2020).

Su quinta razón es personal. Ella es sobreviviente del abuso sexual doméstico por parte de su primer esposo, y considera que la cultura actual puede poner en riesgo de enfrentar la violencia doméstica no solo a más mujeres biológicas, sino también a algunas personas transgénero. Y concluye que lo único que pide para ella y para las demás mujeres es la posibilidad de expresarse sin que sus opiniones las coloquen en una posición de recibir ataques ad hominem.

Transcurrieron los años. En noviembre de 2024, el reportero de The New York Times, Jeremy W. Peters, escribió un artículo donde analiza el extremismo del movimiento transgénero. Peters expresa simpatía para con Rowling quien, afirma, fue acusada de traicionar el «feminismo real». No obstante, a Rowling le hizo poca gracia el artículo de opinión de Peters, por considerar que minimiza la agresividad de los activistas transgénero. Escribió una respuesta en X:

Los opositores a la ideología de género no solo han «soportado críticas despiadadas ». A mí no solo me han dicho que «traicioné el feminismo real» o me han enviado algunos videos de quema de libros. He recibido miles de amenazas de asesinato, violación y violencia. Una mujer trans publicó la dirección de la casa de mi familia junto con una guía para fabricar bombas. Un activista trans prominente intentó hacer doxxing a mi hija mayor y terminó exponiendo a la joven equivocada.

Podría escribir un ensayo de veinte mil palabras sobre las consecuencias que esto ha tenido para mí y mi familia, y aun así lo que hemos soportado no es NADA comparado con el daño que se ha hecho a otros. Al enfrentarnos a un movimiento que se basa en amenazas de violencia, ostracismo y culpa por asociación, todos hemos sido difamados y calumniados, pero muchos han perdido sus medios de vida. Algunos han sido agredidos físicamente por activistas trans…

No olvidemos que los “apóstatas de género” han sido atacados por delitos como dudar de la base probatoria para la transición de niños, abogar por un deporte justo para mujeres y niñas, querer conservar espacios y servicios exclusivos para el sexo femenino, especialmente para las más vulnerables, y por considerar que es una barbaridad encarcelar a mujeres junto a delincuentes sexuales masculinos condenados. Ahora, el panorama político ha cambiado, y algunos que estaban en la cima de su propia narrativa están despertando con una resaca monumental.»11 (Rowling, 2024)

Rowling alude a una práctica común en estos debates, que consiste en llamar fascistas o nazis a quienes expresan opiniones contrarias a las opiniones políticamente correctas o alineadas con el movimiento «woke». Un manual titulado Anti-transgender Extremism (2024) explica que los fascistas siempre han odiado a las personas transgénero. Según este texto, en aras de mantener unida y poderosa a la nación, el dictador fascista buscaba dominar las vidas personales de los ciudadanos. Los nazis alemanes, prosigue, veían la homosexualidad y la contracepción como amenazas a la tasa de fertilidad y, por lo tanto, al futuro de la nación. En su gran mayoría, los actuales críticos del movimiento transgénero, de las políticas DEI o de la ideología «woke» son demasiado jóvenes para haber pertenecido al partido político nacionalsocialista en Alemania. Tampoco son miembros de organizaciones neonazis. Sus opiniones poco tienen que ver con un afán dictatorial o de dominación. A pesar de que la conexión entre estas personas y Adolfo Hitler y sus seguidores es tenue y de escasa substancia, se les endilga la etiqueta de fascistas. Eso sí, el manual citado anteriormente señala que los fascistas hacen mancuerna con grupos religiosos conservadores que también son considerados transfóbicos.

¿De dónde proviene Rowling?

J.K. Rowling no es fascista. Tampoco es una puritana religiosa. Su forma de pensar sobre la familia, la mujer y la ideología de género es producto de un cúmulo de experiencias personales. Joanne Rowling nació el 31 de julio de 1965 en Chepstow, Gales. Su madre, Anne, era escocesa, con raíces francesas. Su padre era un ingeniero aeronáutico de Inglaterra. Rowling y su hermana menor, Dianne, tuvieron una infancia feliz, aunque se mudaron con frecuencia. Joanne adquirió un gusto por la lectura y la escritura desde pequeña, e incluso escribió el cuento Conejo a los seis años (Fernández & Tamaro, 2004).

En Año Nuevo de 1990, su mamá murió de esclerosis múltiple. En 2003, Rowling recordó este momento como el peor día de su vida. Su mamá tenía únicamente 45 años, y padeció la enfermedad durante diez años (Rowling, 2003). En 2010, cuando J.K. Rowling cumplió la edad que tenía su mamá a su muerte, donó 10 millones de libras esterlinas a la Universidad de Edimburgo para que fundaran una clínica en nombre de su madre. Tres años más tarde se abrió la Anne Rowling Clinic (The Anne Rowling Regenerative Neurology Clinic, s.f.). «Cuando primero se fundó la Anne Rowling Clinic, ninguno de nosotros podía haber predicho el increíble progreso que se haría en el campo de la neurología regenerativa, con la clínica liderando la carga», expresó Rowling cuando hizo otra donación en 2019.

Tras graduarse del colegio, Rowling asistió a la Universidad de Exeter. Estudió francés y los clásicos. De recién graduada trabajó en Londres para Amnistía Internacional y, posteriormente, viajó a Portugal, donde se dedicó a dar clases de inglés y a escribir. Conoció a Jorge Arantes, un periodista de la televisión, y se casó con él en 1992. Al año siguiente nació su primera hija, Jessica. Como se anotó anteriormente, su primer matrimonio fracasó por la violencia doméstica y Rowling tomó la decisión de regresar a Edimburgo para criar a su hija, sola, y para terminar de escribir su novela sobre Harry Potter. Fueron años muy duros, económicamente hablando, pero gracias a una beca del Scottish Arts Council logró completar el primer libro, Harry Potter y la piedra filosofal. El libro se publicó en 1997 en Inglaterra y, al año siguiente, en Estados Unidos, y casi de inmediato conquistó a jóvenes lectores por todo el mundo (Fernández & Tamaro, 2004).

En 2001, J.K. Rowling se casó por segunda vez, con un doctor llamado Neil Murray, con quien tuvo dos hijos más: Mackenzie y David (Dean, 2020).

Con más de 600 millones de copias de libros vendidos (McNamara, 2024), J.K. Rowling se consagra como una de las novelistas más leídas en la historia, junto con autores como William Shakespeare, Agatha Christie y otros (Barron, 2023). Su serie sobre el mago Harry Potter se trasladó al cine y sus ocho películas han sido también extremadamente populares en taquilla. Rowling pasó de ser una madre soltera viviendo en pobreza a ganar miles de millones.

Además de financiar la investigación científica para encontrar la cura a la esclerosis múltiple, Rowling fundó Volant Charitable Trust en 2000, y Lumos en 2005. En la página electrónica de Volant, J.K. Rowling afirma: «Yo monté el Volant Trust, con el nombre de soltera de mi madre, en el 2000 para apoyar los temas y las causas de caridad que me apasionan y que quiero apoyar. Desde entonces, el Trust ha donado a innumerables organizaciones de caridad, tanto grandes como pequeñas, para ayudar a mujeres y niños que están en riesgo de perder la vida o se encuentran en situaciones a las cuales no les ven salida»12 (Volant Trust, s.f.).

Lumos, a su vez, es una organización no gubernamental cuyo objetivo es ayudar a sacar a niños de orfanatos y casas estatales institucionalizadas y colocarlos con familias. Fue cofundada por la baronesa Emma Nicholson y J.K. Rowling en 2005, pero la baronesa se apartó de la organización en 2010. La entidad empezó a trabajar en Moldavia, y ha tenido impacto también en la República Checa, Bulgaria, Ucrania, Serbia, Grecia, Estados Unidos y Haití. Es más barato, y más humano, asevera la organización, colocar a niños en hogares donde recibirán el afecto y los bienes materiales que necesitan, y que además cuentan con el apoyo de sus comunidades (We Are Lumos, s.f.).

Los pronunciamientos de J.K. Rowling sobre la mujer y la niñez reflejan sus experiencias: sufrió maltrato en su primer matrimonio, pasó penas económicas como madre soltera, y, al intentar salir adelante profesionalmente como maestra y escritora, ha vivido en carne propia las dificultades que enfrentan las mujeres en distintos campos laborales.

En redes sociales y en los medios de comunicación se debate sobre qué rama de la literatura feminista inspira las opiniones de Rowling respecto de la mujer: ¿cabe ella dentro del feminismo de primera, segunda o tercera ola? La primera ola abarca los siglos XVII al XIX y se centra principalmente en la naturaleza de las mujeres. La segunda ola tiene que ver con la lucha por alcanzar la igualdad ante la ley, entre 1950 y 1980. La tercera ola se ocupa del rol de la mujer en un mundo globalizado. No es sino hasta el siglo XXI que se habla de feminismo en conexión con teorías de género, raza y transhumanismo, todos temas que modifican el discurso feminista y lo radicalizan.

Además de dividir las corrientes de feminismo por olas, es posible hablar de feminismo socialista y liberal. Desde el liberalismo, por ejemplo, Martha Nussbaum y John Rawls se preocupan por que la mujer obtenga autonomía y sea capaz de gobernarse a sí misma y de elegir entre un abanico de opciones, sin ser objeto de discriminación legal ni actitudes violentas (Higgins, 2010). El feminismo socialista, en contraste, asocia el patriarcado con las estructuras sociales capitalistas. Hilary Wainwright (2015), recordando la obra de Betty Friedan, dice que «Estábamos implícitamente reproduciendo nuestra opresión como parejas sexuales, como madres, y como trabajadoras —de muchas formas posibles: en nuestra pasividad, en nuestra representación de nosotras mismas». La postura liberal intenta esculpir espacios de libertad e igualdad ante la ley para las mujeres, en tanto la postura socialista las invita a rebelarse, incluso por medios violentos, en contra de estructuras sociales patriarcales y opresivas para buscar una liberación.

J.K. Rowling es miembro de la generación que nació entre 1965 y 1980, la generación X, y cosechó los frutos de la lucha que libraron mujeres de generaciones pasadas. Era niña cuando se produjo la revolución sexual y se lanzó al mercado la píldora anticonceptiva. Era muy pequeña cuando los jóvenes tomaron violentamente las universidades en París, o marcharon en contra de la participación de tropas estadounidenses en la guerra de Vietnam. Ella pudo asistir a la universidad y optar a un trabajo profesional. Casi cincuenta años antes de su nacimiento, el parlamento concedió el derecho al voto a las mujeres mayores de 30 años propietarias de casas o esposas de propietarios, o graduadas de la universidad. Las mujeres de la generación de Rowling tuvieron más oportunidades que las mujeres de generaciones anteriores, pero también se sintieron presionadas para ser excelentes estudiantes, profesionales, esposas y madres.

En sus años formativos, Rowling adquirió convicciones políticas de izquierda, o progresistas, o liberales, según la actual acepción anglosajona del término. «Durante la mayor parte de su carrera, Rowling se sentó políticamente en la pusilánime centro-izquierda», sentencia la reportera de Politico, Sarah Wheaton (2022). En 2008, dio una donación de 1 millón de libras esterlinas al Partido Laboral, entonces liderado por el primer ministro Gordon Brown (Joseph, 2008). Ha dado declaraciones frecuentes sobre su anuencia a pagar impuestos y ha expresado su apoyo por los servicios de bienestar pues ella recibió ayuda en sus peores días. Rowling se posicionó en contra del Brexit, pero no respaldó la iniciativa para la independencia de Escocia (Wheaton, 2022).

Recientemente Rowling publicó un artículo en Times, en el cual sugiere a sus conciudadanos votar por el Partido Comunista, ante su desilusión por la postura adoptada por el Partido Laboral frente a los derechos de la mujer. Y es que el líder del partido comunista, Richard Shillock, admitió abiertamente que se oponía a la ideología de género y a las terapias para la transición de género. Shillock dijo que el sexo es definido biológicamente y abogó porque se prohiba a hombres biológicos competir con mujeres en encuentros deportivos, entre otras cosas. Rowling expresó frustración porque el partido Laboral al cual ella había apoyado ahora trataba los derechos de la mujer como «desechables». Rowling escribió en Times que «para las mujeres de tendencias izquierdistas como nosotras, […] esto es sobre el derecho de las mujeres y las niñas para afirmar sus límites. Es sobre la libertad de expresión y la verdad observable»13 (UnHerd, 2024). Rowling se siente defraudada por la radicalización y progresismo de quienes antes eran miembros de su tribu política.

La censura y la cultura de la cancelación

En distintos países del mundo, los libros de Harry Potter fueron rechazados principalmente por grupos religiosos que consideraban que la trama sobre magia tenía que ver con lo oculto. Por ejemplo, dos pastores de Michigan, padre e hijo, de apellido Turner, quemaron el libro afuera de su iglesia aduciendo que este texto es la puerta de entrada para cosas más serias y peligrosas. «El niño mago ha inspirado a fundamentalistas por todos los Estados Unidos a destruir sus libros», escribió un reportero de Forbes en Harry Potter and the Ministry of Fire (2006). El libro, además, fue prohibido en varios países, escuelas religiosas y otros sitios por el mismo motivo: su lectura podría conducir a los jóvenes lectores hacia la brujería, el satanismo, la religión wicca y más (Tyler, 2024). Rowling sí está familiarizada con la censura y la cancelación.

Dentro del contexto de la agenda «woke», se ha difundido la práctica de «cancelar» a alguien que comete una ofensa en contra de la corrección política. Incluso se habla de una cultura de la cancelación. Se retira apoyo y patrocinio a personas con un perfil público alto, como por ejemplo J.K. Rowling, un deportista destacado, un actor o un político. El señalado puede perder su trabajo y los medios para sostener su vida (Nott, 2025; Entertainment Desk). Por ejemplo, el actor Johnny Depp, quien actúa en el papel del pirata Jack Sparrow en Los piratas del Caribe, sufrió una cancelación al verse acusado de abusar físicamente de su exesposa Amber Heard. A pesar de que él negó la acusación y demandó a su exesposa, le fueron negados papeles en películas y comerciales (Grater, 2021).

Otro ejemplo es Bari Weiss, exreportera de The New York Times. En una carta de renuncia que se volvió viral, Weiss explica que abandonó el medio de comunicación por experimentar discriminación, y porque sintió presión para autocensurarse. La «corrección política» no puede ser retada en ese medio de comunicación, opinó Weiss. Ella fue calificada de nazi por sus examigos y colegas, que mostraron intolerancia ante sus posturas. Weiss es liberal, en el sentido estadounidense, es decir, progresista o de izquierda, pero no lo suficiente, según esta nueva ortodoxia cerrada (Weiss, 2020).

Actualmente, Bari Weiss es conductora del podcast Honestly. Grabó una serie de episodios titulados La cacería de brujas (The Witch Trials), que tienen como protagonista a J.K. Rowling y a Megan Phelps-Roper, autora de Unfollow (2020). Este libro narra el proceso que llevó a Phelps-Roper a abandonar la Iglesia Baptista de Westboro en Kansas, como consecuencia de encuentros digitales con personas que pensaban distinto, incluyendo con su futuro esposo. Phelps-Roper explica que J.K. Rowling estuvo abierta a conversar con ella para aclarar al público el motivo de sus distintos pronunciamientos sobre el movimiento transgénero y el feminismo (Phelps-Roper, 2023). El podcast ha sido un éxito pues alcanzó a más de cinco millones de personas, y la mayoría de los oyentes califican favorablemente esta producción (Carman, 2023).

J.K. Rowling y Bari Weiss son dos voces «canceladas» que han encontrado vías alternas a las tradicionales para esgrimir argumentos en favor de la libertad de expresión. Como bien indica el abogado y activista de los derechos humanos de Dinamarca, Jacob Mchangama, Rowling hace bien en llamar la atención del público sobre los peligros de la ley de odio de Escocia. Una cosa es enfrentar la amenaza de ser cancelado en los medios de comunicación, y otra muy distinta es enfrentar cargos penales por ofensas tan difusas y controversiales como «provocar al odio» (Mchangama, 2024).

John Stuart Mill escribió en 1859 que «El mal peculiar de silenciar la expresión de una opinión es que constituye un robo a la raza humana; a la posteridad tanto como a la generación existente; a aquellos que disienten de la opinión, aún más que a quienes la sostienen. Si la opinión es correcta, se les priva de la oportunidad de intercambiar el error por la verdad; si es incorrecta, pierden lo que es casi un beneficio igual de grande: la percepción más clara y la impresión más vívida de la verdad, que surge de su choque con el error»14.

La respuesta a una opinión ofensiva, controvertida o errónea es más diálogo, debate e intercambio, y no la censura impuesta por los gobiernos. Incluso si se desea poner en tela de juicio las motivaciones de J.K. Rowling para explorar los efectos del movimiento transgénero en el estatus de la mujer en las sociedades modernas, incluso si se piensa que sus comentarios nacen de un afán de protagonismo o lucro, o bien de su temor infundado a la disforia de género, es preferible entrar en diálogo con las ideas antes que acallarla, encarcelarla o atacarla. Los demás aprendemos más de este intercambio libre de ideas que de un silencio obligado.

La decisión de J.K. Rowling de publicar sus puntos de vista y de defenderlos con argumentos adicionales la coloca a la par de figuras como el actor Rowan Atkinson (conocido por su personaje Mr. Bean) y el periodista danés Flemming Rose.

Rose era el editor cultural del periódico Jyllands-Posten. En 2005 comisionó a varios caricaturistas hacer dibujos de Mahoma para señalar, de forma humorística, el hecho de que comentaristas de Occidente se autocensuraban por temor a la reacción islámica. Publicó doce caricaturas; ninguna de ellas atacaba directamente la religión. A los pocos días, algunas fueron republicadas junto con otras muy ofensivas. Sin aclarar el qué y para qué, se suscitó un boicot de productos daneses, amenazas de muerte, atentados contra Rose y otros periodistas, ataques contra embajadas de Dinamarca y protestas. Murieron 200 personas (So to Speak podcast, 2017).

En 2014, Rose publicó su libro La tiranía del silencio, en el cual cuenta su percepción sobre la erosión de la libertad de expresión en Europa:

Los fundamentalistas del agravio habitualmente caracterizan el ejercicio de la libertad de expresión como la ofensa, y a los que reaccionan violentamente como las víctimas, afirmando que ven islamofobia no solamente en las críticas, pero aún en el reportaje directo de los hechos. Alrededor de Europa, y en algunas jurisdicciones de América del Norte, y en las Naciones Unidas, el islam disfruta de una inmunidad especial. Sin importar cómo se redacta, las prohibiciones propuestas y actuales de la “blasfemia” y el “discurso de odio” son asimétricamente dirigidas a proteger las creencias y las costumbres islámicas […] En la práctica, tanto los ataques verbales como físicos contra otras religiones suelen ser ignorados o justificados. (Rose, 2014).15

Incluso las comisiones de los derechos humanos caen en la censura cuando proponen castigar ciertas voces críticas, agrega Rose (2014). Otro ejemplo de censura es la tendencia en universidades de circular los códigos del lenguaje aceptable. Pero lo peor, a consideración de Rose, es el clima de autocensura que emerge en estas circunstancias. Pocas personas están dispuestas a arriesgar su reputación y hasta sus vidas para contravenir las opiniones dominantes.

La redacción de la Ley de Crimen y Cortes de 2013 (Crime and Courts Act 2013) en Inglaterra inspiró una campaña para reformar la sección 5 a fin de evitar que se criminalizaran los insultos. Con la participación de actores de renombre como Rowan Atkinson, la campaña fue exitosa y finalmente se enmendó el párrafo concerniente a «palabras y comportamiento insultante». Los autores de la campaña tuvieron el buen tino de aseverar que no tenemos el derecho a no ser ofendido, y que, mientras los insultos son maleducados y desagradables, no deben ser concebidos como materia criminal. En su ahora famoso discurso sobre la libertad de expresión, dictado en 2012, Atkinson subrayó que «Los prejuicios, las injusticias y los resentimientos no se resuelven arrestando a la gente: se resuelven al discutir y trabajar los temas, preferentemente al margen de la ley […] La mejor forma de fomentar la resistencia social al discurso ofensivo es permitir mucho más de este discurso […] Tenemos que fortalecer nuestra inmunidad a tomar ofensa».16

Conclusiones

El delito de odio en Escocia es una medida inspirada por el criterio de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), por cuanto busca proteger a las personas transgénero o de género fluido, entre otras minorías, y castigar cualquier comentario adverso a su persona o estilo de vida. Al punir el odio y la incitación al odio, el Gobierno de Escocia otorga a los escoceses un trato diferenciado bajo la ley; protege a unos escoceses, que en teoría han sido victimizados, de otros escoceses que en teoría son victimarios. Los funcionarios públicos que hacen valer la normativa están obligados a distinguir a unos de otros y emitir juicio sobre la base de declaraciones y emociones subjetivas, y hasta cierto punto escurridizas.

J.K. Rowling, quien instintivamente simpatiza con quienes sufren, sobre todo con los niños y las mujeres, se encontró con el rechazo de sus antiguos aliados políticos tras contrariar el «groupthink», es decir, el consenso grupal que resiente cualquier crítica. Ella descubrió que la lucha por los derechos trans atropella algunos derechos de la mujer e incluso pone en peligro la vida de algunas mujeres. El groupthink preferiría obnubilar este hecho. Al persistir en su postura y ampliar sus opiniones, Rowling arrojó luz sobre la intolerancia de este movimiento y las tendencias violentas de muchos de sus adeptos.

En meses recientes, se han levantado más voces críticas del movimiento «woke». Estoy de acuerdo con Rowling en que «el panorama político ha cambiado, y algunos que estaban en la cima de su propia narrativa están despertando con una resaca monumental». Somos testigos de un nuevo despertar (awakening) que con el tiempo irá desvaneciendo el «wokeismo». Quienes suscribían esa agenda ahora la denuncian con más soltura, como es el caso de Bari Weiss y la misma Rowling. Y quienes practicaban la autocensura ahora parecen más dispuestos a revelar sus opiniones verdaderas.

Esta tendencia se perfiló desde antes de que el Partido Republicano liderado por Donald J. Trump obtuviera una aplastante victoria en las elecciones realizadas en Estados Unidos en noviembre de 2024. Pocos días después de tomar posesión, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva que los medios apodan la «Orden del Género», la cual obliga a todos los funcionarios estatales a reconocer que solamente existen dos sexos biológicos, masculino y femenino. La orden prohíbe enviar a hombres biológicos a cárceles de mujeres, reserva espacios íntimos femeninos para las mujeres biológicas, y cancela el financiamiento público de programas para la difusión de la ideología de género (The White House, 2025).

Este movimiento progresista tuvo un impacto en la legislación y las políticas públicas de casi todos los países del mundo, y por tanto un retorno a los valores y las creencias tradicionales llevará tiempo. Conlleva reformas legislativas. ¿Cuándo se derogará el decreto contra el odio en Escocia, y otras leyes similares en otros países? El proceso será complejo y desordenado, y no se puede esperar que la opinión pública fluya al mismo ritmo que las reformas jurídicas.

Incluso aunque Rowling no lo reconozca, el judaísmo y el cristianismo son las raíces de la cultura tradicional, pues nuestras nociones de libertad y de la valía de la persona humana derivan de dicho fundamento teológico. Solamente las personas libres tienen obligaciones y derechos, entre ellos, el derecho a expresarse libremente. El sabernos criaturas creadas por Dios da sustento a una interpretación netamente biológica (natural) del sexo biológico. El respeto debido a la mujer también se desprende del derecho natural. Sin embargo, en la posmodernidad secularizada, la sociedad occidental pone distancia con sus raíces judeocristianas.

¿Deberán pasar más años aún para que se produzca un retorno generalizado a la fe? ¿Debe pasar más tiempo antes de que podamos dimensionar con realismo el impacto que han tenido en nuestras sociedades las medidas de D.E.I.? J.K. Rowling quizás sea reivindicada en sus opiniones y sus motivaciones cuando se produzca esta revisión histórica.

Referencias

American Psychological Association. (s. f.). Equity, diversity, and inclusion [Equidad, diversidad e inclusión]. Psychology Topics. https://www.apa.org/topics/equity-diversity-inclusion

«Anti-transgender Extremism» [«Extremismo anti-transgénero»]. (2024). Gender Minorities. https://genderminorities.com/2024/05/21/anti-transgender-extremism/

Barron, K. (2023). 10 best-selling authors of all time [Los 10 autores más vendidos de todos los tiempos]. TCK Publishing. https://www.tckpublishing.com/best-selling-authors-of-all-time/

Bell, D. (1992). Faces at the Bottom of the Well. Basic Books.

Bell, D. (2008). Race, Racism and American Law [Raza, racismo y ley americana] (6.ª ed.). Aspen Publishers. (Publicado originalmente en 1983).

Carman, A. (2023). A podcast about J.K. Rowling’s “cancellation” has reached over 5 million listeners [Un podcast de la «cancelación» de J.K. Rowling ha alcanzado 5 millones de escuchas]. Bloomberg. https://www.bloomberg.com/news/newsletters/2023-04-21/bari-weiss-s-hit-podcast-about-j-k-rowling-s-beliefs-on-trans-people

Celikates, R., & Flynn, J. (2023). Critical theory (Frankfurt School) [Teoría crítica (Escuela de Frankfurt)]. Stanford Encyclopedia of Philosophy. https://plato.stanford.edu/entries/critical-theory/

Crenshaw, K., Gotanda, N., Peller, G., & Thomas, K. (1996). Critical Race Theory: The Key Writings That Formed the Movement [Teoría crítica de la raza: escrituras clave que formaron el movimiento]. The New Press.

Crenshaw, K. (2017). Kimberlé Crenshaw on intersectionality, more than two decades later. Columbia Law School. https://www.law.columbia.edu/news/archive/kimberle-crenshaw-intersectionality-more-two-decades-later

Dean, C. (2020). J.K. Rowling offers rare insight into her marriage to husband Neil Murray as she shares anecdote about one of her favourite songs. Daily Mail. https://www.dailymail.co.uk/tvshowbiz/article-8755529/JK-Rowling-offers-rare-insight-marriage-husband-Neil-Murray.html

Entertainment Desk. (2023). 10 celebrities under scrutiny in the age of cancel culture [10 celebridades bajo escrutinio en la época de la cultura de cancelación]. Tribune. https://tribune.com.pk/story/2434955/10-celebrities-under-scrutiny-in-the-age-of-cancel-culture

Garside, R. (2024). How trans identification can dramatically skew crime statistics [Cómo la identificación trans puede dramáticamente sesgar las estadísticas de crimen]. The Telegraph. https://www.telegraph.co.uk/news/2024/03/08/trans-identification-skew-crime-statistics/

Grater, T. (2021). Johnny Depp says cancel culture is “so far out of hand” & “no one is safe”; asks people to “stand up” against “injustice.” Deadline. https://deadline.com/2021/09/johnny-depp-cancel-culture-so-far-out-of-hand-no-one-is-safe-asks-people-to-stand-up-against-injustice-1234842145/

Harrison, E. (2024, 1 de abril). J.K. Rowling could be investigated by police for misgendering trans people, SNP minister says. The Independent. https://www.the-independent.com/arts-entertainment/books/news/jk-rowling-misgender-trans-snp-b2521530.html

Harry Potter and the Ministry of Fire [Harry Potter y el Ministerio del Fuego]. (2006). Forbes. https://www.forbes.com/2006/11/30/book-burnings-potter-tech-media_cz_ds_books06_1201burn.html

Hate Crime and Public Order (Scotland) Act 2021. (2021). https://www.legislation.gov.uk/asp/2021/14/contents

Higgins, T. E. (2010). Feminism as liberalism: A tribute to the work of Martha Nussbaum [Feminismo como liberalismo]. Fordham Law School. https://ir.lawnet.fordham.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1238&context=faculty_scholarship

Higson-Bliss, L. (2024). Scotland’s Hate Crime Law: The problem with using public order laws to govern online speech [La ley escocesa de crimen de odio: el problema con usar leyes de orden público para gobernar el discurso en línea]. Inforrm Blog. https://inforrm.org/2024/04/24/scotlands-hate-crime-law-the-problem-with-using-public-order-laws-to-govern-online-speech-laura-higson-bliss/

Hoag, A. (2020). Derrick Bell’s interest convergence and the permanence of racism: A reflection on resistance [La convergencia de intereses de Derrick Bell y la permanencia del racismo]. Harvard Law Review (blog). https://harvardlawreview.org/blog/2020/08/derrick-bells-interest-convergence-and-the-permanence-of-racism-a-reflection-on-resistance/

Fernández, T., & Tamaro, E. (2004). J.K. Rowling, biografía. Bibliografías y Vidas. https://www.biografiasyvidas.com/reportaje/rowling/

Jones, C. G. (2023). Who is Michel Foucault? The intellectual root of CRT and radical gender ideology [¿Quién es Michel Foucault? La raíz intelectual del CRT y la ideología de género radical]. Intellectual Takeout. https://intellectualtakeout.org/2023/07/who-is-michel-foucault/

Joseph, J. (2008). J.K. Rowling gives £1 million to Labour. Reuters. https://www.reuters.com/article/lifestyle/jk-rowling-gives-1-million-to-labour-idUSLK99072/

Lenker, M. L. (2020). Every Harry Potter actor who’s spoken out against J.K. Rowling’s controversial trans comments. Entertainment Weekly. https://ew.com/movies/every-harry-potter-actor-whos-spoken-out-against-j-k-rowlings-controversial-transgender-comments/

Lloyd, S. (2024). JK Rowling scores win after arrest dare [J. K. Rowling obtiene una victoria tras un reto de arresto]. Newsweek. https://www.newsweek.com/jk-rowling-arrest-transgender-hate-crime-law-twitter-x-followers-1886782

Lucas. (2023). The Origin of DEI. Guide to HR. https://guidetohr.com/the-origin-of-dei/

Lumos Foundation. (s. f.). We Are Lumos [Somos Lumos]. https://wearelumos.org

Mchangama, J. (2024, 5 de abril). WSJ: J. K. Rowling is right to protest hate-speech laws [J. K. Rowling está en lo correcto al protestar leyes de discurso de odio]. The Future of Free Speech. https://futurefreespeech.org/wall-street-journal-j-k-rowling-is-right-to-protest-hate-speech-laws/

McNamara, A. (2024). The Harry Potter books ranked by sales—number one sold 43m copies more than close rival [Los libros de Harry Potter clasificados por ventas]. Express. https://www.express.co.uk/entertainment/books/1972774/harry-potter-books-ranked-by-sales

Mitchell, J. (2023). Andrew Miller jailed for 20 years for abducting and sexually assaulting girl in Scottish Borders [Andrew Miller condenado a 20 años por secuestrar y abusar sexualmente de niña en frontera escocesa]. Forbes. https://www.forbes.com/sites/conormurray/2023/06/06/what-does-woke-even-mean-how-a-decades-old-racial-justice-term-became-co-opted-by-politics/

Mill, J. S. (1859). On Liberty [Sobre la libertad]. John W. Parker and Son.

Murray, C. (2023). What does “woke” even mean? How a decades-old racial justice term became co-opted by politics [¿Qué siquiera significa «woke»?]. Forbes. https://www.forbes.com/sites/conormurray/2023/06/06/what-does-woke-even-mean-how-a-decades-old-racial-justice-term-became-co-opted-by-politics/

Nott, L. (2025). Cancel culture: Censorship, civil right or something else? [Cultura de cancelación: ¿censura, derecho civil o algo más?]. Freedom Forum. https://www.freedomforum.org/cancel-culture/

PA Media. (2023a). Glasgow court convicts trans woman of raping two women before her transition [Corte de Glasgow condena a mujer trans de violar a dos mujeres antes de su transición]. The Guardian. https://www.theguardian.com/uk-news/2023/jan/24/glasgow-court-convicts-trans-woman-of-raping-two-women-before-her-transition

PA Media. (2023b). Isla Bryson: Transgender rapist jailed for eight years. BBC News. https://www.bbc.com/news/uk-scotland-64796926

Peiper, H. (2022). Timeline: Starbucks history of LGBTQIA2+ inclusion [Línea de tiempo: la historia de Starbucks con la inclusión LGBTQIA2+]. Starbucks Stories & News. https://stories.starbucks.com/asia-pacific/stories/2022/starbucks-pride-a-long-legacy-of-lgbtq-inclusion/
(adaptado si fuera necesario)

Phelps-Roper, M. (2023). The witch trials of J.K. Rowling [Los juicios de brujería de J. K. Rowling]. The Free Press. https://www.thefp.com/p/the-witch-trials-of-jk-rowling

Rose, F. (2014). The Tyranny of Silence: How One Cartoon Ignited a Global Debate on the Future of Free Speech [La tiranía del silencio]. Cato Institute Press.

Rowling, J. K. (2003, 16 de noviembre). Multiple Sclerosis Killed My Mother. The J.K. Rowling Publication Index (publicado originalmente en Sunday Herald). https://www.rowlingindex.org/work/mskm/

Rowling, J. K. [@jk_rowling]. (2019, 20 de diciembre). Dress however you please… [Publicación en X]. https://x.com/jk_rowling/status/1207646162813100033

Rowling, J. K. [@jk_rowling]. (2020, 6 de junio). ‘People who menstruate.’ I’m sure there used to be a word for those people. Someone help me out [Publicación en X]. https://x.com/jk_rowling/status/1269382518362509313

Rowling, J. K. (2020, 10 de junio). J.K. Rowling writes about her reasons for speaking out on sex and gender issues [Entrada en blog]. https://www.jkrowling.com/opinions/j-k-rowling-writes-about-her-reasons-for-speaking-out-on-sex-and-gender-issues/

Rowling, J. K. (2024, 1 de abril). The Scottish Hate Crime Act [Entrada en blog]. https://www.jkrowling.com/opinions/the-scottish-hate-crime-act/

Rowling, J. K. [@jk_rowling]. (2024, abril). April Fools! Only kidding… [Publicación en X].

Rowling, J. K. [@jk_rowling]. (2025, 10 de marzo). The rewriting of history begins… [Publicación en X]. https://x.com/jk_rowling/status/1863579675877884385

Scottish Government. (2024). Factsheet: Hate Crime and Public Order (Scotland) [Hoja de datos: crimen de odio y orden público (Escocia)]. https://www.gov.scot/publications/hate-crime-and-public-order-scotland-act-factsheet/

Scottish Government. (2022). Using intersectionality to understand structural inequality in Scotland: evidence synthesis [Usando la interseccionalidad para entender la desigualdad estructural en Escocia: síntesis de evidencia]. https://www.gov.scot/publications/using-intersectionality-understand-structural-inequality-scotland-evidence-synthesis/pages/3/#Crenshaw%20provided%20the%20following%20definition%20of%20intersectionality

So to Speak Podcast. (2017). Flemming Rose: Editor of the Muhammad cartoons. https://www.thefire.org/news/podcasts/so-speak-free-speech-podcast/flemming-rose-editor-muhammad-cartoons

Sommer, M., Kamowa, V., & Mahon, T. (2020). Opinion: Creating a more equal post-COVID-19 world for people who menstruate [Opinión]. Devex. https://www.devex.com/news/sponsored/opinion-creating-a-more-equal-post-covid-19-world-for-people-who-menstruate-97312

Suedfeld, P. (2016). Review of Flemming Rose, The Tyranny of Silence [Reseña]. Society for Academic Freedom and Scholarship. http://www.safs.ca/newsletters/article.php?article=897

The Anne Rowling Regenerative Neurology Clinic. (s. f.). About — Our history [La clínica de Anne Rowling de neurología regenerativa]. https://www.annerowlingclinic.org/about/our-history

The White House. (2025). Defending Women From Gender Ideology Extremism and Restoring Biological Truth to The Federal Government [Defendiendo mujeres del extremismo de la ideología de género y restaurando la verdad biológica al gobierno federal]. Presidential Actions. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/01/defending-women-from-gender-ideology-extremism-and-restoring-biological-truth-to-the-federal-government/

Tyler, A. (2024). Why the Harry Potter books were banned [Por qué los libros de Harry Potter fueron prohibidos]. Screen Rant. https://screenrant.com/why-harry-potter-books-banned/

UnHerd Staff. (2024). J.K. Rowling encourages Britons to vote for Communist Party. UnHerd. https://unherd.com/newsroom/jk-rowling-encourages-britons-to-vote-for-communist-party/

Volant Charitable Trust. (s. f.). Volant Trust. https://www.volanttrust.org

Derechos de Autor (c) 2024 Carroll Rios de Rodríguez

Este texto está protegido por una licencia Creative Commons 4.0.

Usted es libre para compartir —copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato — y adaptar el documento —remezclar, transformar y crear a partir del material— para cualquier propósito, incluso para fines comerciales, siempre que cumpla la condición de:

Atribución: Usted debe dar crédito a la obra original de manera adecuada, proporcionar un enlace a la licencia, e indicar si se han realizado cambios. Puede hacerlo en cualquier forma razonable, pero no de forma tal que sugiera que tiene el apoyo del licenciante o lo recibe por el uso que hace de la obra.

Resumen de licencia - Texto completo de la licencia

Declaración de conflicto de intereses

El autor de este artículo declara que no tiene vínculos con actividades o relaciones que pudieran haber influido su juicio de forma inapropiada, como relaciones financieras, lazos familiares, relaciones personales o rivalidad académica.

Financiamiento

El autor no recibió financiamiento para escribir este artículo.


  1. 1 Texto traducido por la autora.

  2. 2 Texto traducido por la autora.

  3. 3 Texto traducido por la autora.

  4. 4 Texto traducido por la autora

  5. 5 Texto traducido por la autora

  6. 6 Texto traducido por la autora .

  7. 7 Textos traducidos por la autora

  8. 8 Texto traducido por la autora

  9. 9 Texto traducido por la autora

  10. 10 Texto traducido por la autora

  11. 11 Texto traducido por la autora

  12. 12 Texto traducido por la autora

  13. 13 Texto traducido por la autora

  14. 14 Texto traducido por la autora

  15. 15 Texto traducido por la autora

  16. 16 Texto traducido por la autora